Domingo 25 de enero de 2026, p. 8
Con motivo de las 60 Jornadas Mundiales de las Comunicaciones Sociales, el papa León XIV alertó sobre los riesgos de la Inteligencia Artificial. En un extenso mensaje afirma que no somos una especie compuesta de algoritmos bioquímicos, definidos de antemano. (...) Si no nos protegemos, la tecnología digital corre el riesgo de alterar radicalmente algunos de los pilares fundamentales de la civilización humana, que a veces damos por sentados
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Destaca que al simular voces, rostros, conocimiento, empatía y amistad, la IA no sólo interfiere en los ecosistemas de información, sino también invade el nivel más profundo de la comunicación: las relaciones entre personas
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El desafío, señaló, no es tecnológico, sino antropológico. Proteger rostros y voces significa, en última instancia, protegernos a nosotros mismos. Aprovechar las oportunidades que ofrecen la tecnología digital y la IA con valentía, determinación y discernimiento no significa ocultarnos problemas críticos, opacidades y riesgos
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Exhortó a no renunciar a un pensamiento propio, y dijo que al confinar a grupos de personas en burbujas de consenso e indignación fáciles, los algoritmos debilitan la capacidad de escuchar y pensar críticamente, y aumentan la polarización social
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A ello se suma una confianza ingenua y acrítica
en la IA como amigo
omnisciente, el dispensador de toda la información, el depositario de todos los recuerdos, el oráculo
de todos los consejos.











