Miércoles 29 de octubre de 2025, p. 10
Un grupo de activistas encabezado por Samara Martínez, diagnosticada con insuficiencia renal crónica y lupus, presentó en el Senado su iniciativa conocida como Ley trasciende, que busca definir el derecho a la muerte digna y despenalizar la eutanasia para los casos de pacientes con enfermedades cronicodegenerativas en fase terminal.
Con 128 mil firmas de respaldo a su propuesta, pidieron abrir un parlamento abierto para discutir el tema. Por su parte, senadores de varios partidos políticos –con excepción del PAN– se comprometieron a retomar el proyecto y presentarlo en los próximos meses.
Frente a algunos legisladores, entre quienes se encontraban Lilia Margarita Valdéz Martínez (Morena), Luis Donaldo Colosio Riojas (MC) y Claudia Anaya (PRI), Samara Martínez expresó: vengo a pedirles desde lo más profundo de mi alma, y sobre todo desde lo más profundo de mi corazón, que hagamos posible una ley que garantice la dignidad hasta el último respiro de la vida
.
Subrayó que esta iniciativa no busca promover la muerte
, sino humanizarla; busca que ningún mexicano tenga que morir sufriendo con dolor, con miedo, pero sobre todo con agonía, o bien, con la angustia de ver a su familia destrozarse, mientras el cuerpo se apaga lentamente
.
Reconoció que el tema despierta muchas emociones y temores, e incluso prejuicios, pero invitó a los legisladores a ver más allá del tabú y el dogma; expuso que legislar sobre la vida y la muerte no es un acto político, es un acto de amor, de ética y de responsabilidad histórica. Una sociedad que permite morir con amor también aprende a vivir con más humanidad
, subrayó.
En el documento presentado por los activistas se propone modificar la Ley General de Salud y el Código Penal Federal para, entre otros aspectos, regular el derecho a la eutanasia activa en México, garantizando que quienes padezcan una enfermedad terminal o cronicodegenerativa discapacitante, sin posibilidad de cura, puedan acceder, si es su voluntad, a los medicamentos que les causen la muerte de manera anticipada y sin dolor”.
Plantea establecer la objeción de conciencia para los profesionales de la salud y la obligación de las instituciones públicas del ramo de contar con personal no objetor.











