Lunes 27 de octubre de 2025, p. 30
Sao Paulo., El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, propuso ayer a su par estadunidense, Donald Trump ser mediador entre Venezuela y Estados Unidos, al defender que América Latina es un espacio de paz
, informó el canciller brasileño, Mauro Viera.
Durante un encuentro en Kuala Lumpur, Malasia, al margen de la cumbre de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático, Lula se ofreció a ser un contacto, un interlocutor, como lo ha sido en el pasado con Venezuela, para buscar soluciones mutuamente aceptables y correctas entre ambos países
, añadió Viera.
El presidente planteó el tema y afirmó que América Latina y Su-damérica, donde nos encontramos, son una región de paz
, aseguró a periodistas brasileños tras el encuentro.
Lula fue mediador en 2002, año en que organizó el Grupo de Amigos de Venezuela, que ayudó a la distensión de una crisis generada por el presunto apoyo de Estados Unidos a un intento golpe de Estado contra el entonces presidente venezolano, Hugo Chávez (1999-2013).
En las semanas recientes, el magnate republicano anunció la autorización para que efectivos de la Agencia Central de Inteligencia (CIA, por sus siglas en inglés) tengan misiones encubiertas en territorio venezolano, y extendió una campaña de bombardeos contra embarcaciones en las aguas internacionales del Caribe, a las que acusa, sin pruebas, de transportar drogas.
Lula criticó las operaciones militares de Washington, y consideró: sería mucho mejor que Estados Unidos dialogara con las policías de otros países, con el Ministerio de Justicia de cada país, para que la gente hiciera una cosa conjunta
.
Si la moda cala, cada uno podría invadir el territorio del otro para hacer lo que quiera. ¿Dónde queda el respeto a la soberanía de los países? Es ruin. Quiero tratar estos asuntos con el presidente Trump si él los pone sobre la mesa
, aseveró elmandatario brasileño.
Trump, por su parte, afirmó ante la prensa antes de la reunión que Venezuela no era uno de los temas a tratar; sin embargo, Lula transmitió su postura tras considerar que una intervención militar en Venezuela generaría inestabilidad y perjudicaría a Brasil.
El encuentro entre los mandatarios fue el primero desde su breve conversación en septiembre pasado en el marco de la Asamblea General de Naciones Unidas, en Nueva York.











